BREVES FICHAS BIOGRAFICAS DE PINTORES Y ESCULTORES DE LA COLONIA


SIGLO XVI --ESCULTURA


GOSSEAL, Pedro

Se puede afirmar que Fray Pedro Gosseal fue el iniciador del movimiento artístico en el seno del alma indígena ecuatoriana. Su fino espíritu de flamenco amante de las artes plásticas, buscó con indesviable anhelo la nueva sustancia humana en la que debía infundir sus conocimientos. Y la halló en los educandos del Colegio de San Andrés, entre los que dispensó el viejo y el noble tesoro del arte flamenco. Así, formo pintores, dibujantes, tallistas, escultores. Hizo los primeros escultores viñetistas que luego fueron recomendados al Rey, por medio de los informes de los Cabildos. El mismo, era un diestro escultor de atriles, facistoles, sacras, altares.
El pueblo le conoció siempre por el antonomástico nombre de “Fray Pedro Pintor”.

RODRIGUEZ, Diego

Corre el año de 1571 cuando hace su aparición este escultor. El Ilmo. Señor de la Peña le recomendó un trabajo de dos imágenes de San Sebastián que hasta ahora se conservan. Entre otras posibles obras de este mismo escultor es digna de mencionarse una imagen de la Virgen con el Niño en sus brazos y la Santa Rosa de la Iglesia del Sagrario.
Se ignora aún su fecha de fallecimiento.

ROBLES, Diego de

Hacia el año de 1584, aparece el escultor Diego de Robles en el escenario artístico de la Colonia. Se le nombra por primera vez en las viejas crónicas, en ocasión de ser contratado por un vecino de la ciudad, Cristóbal López, quien le encomienda el trabajo de una imagen de la Virgen de Guadalupe, para el santuario de Guápulo. En cuanto la talla religiosa estuvo expuesta a la veneración pública., la fama del escultor se aseguró definitivamente. En seguida los indios de Lumbisí le encomendaron la realización de una escultura igual, más, cuando estuvo terminada, se negaron a aceptarla alegando diversos pretextos y el autor vióse obligado a venderla al pueblo de Oyacachi. De esta población pasó después de algún tiempo a la villa del Quinche, en la que se conserva hasta nuestros días y es bajo esta advocación con la que se le conoce y se le rinde extenso culto.
A este mismo escultor, se le atribuye la paternidad de la imagen que se conserva en el templo de El Cisne (Loja), y que, como la del Quinche, es objeto anual de romerías famosas.
Talló, además, el remate del Retablo mayor de San Francisco en el que se representa el Bautismo de Cristo.

SIGLO XVI PINTURA.


RIBERA, Luís de

Su nombre empieza a ser conocido hacia el año de 1586, y se le reputa como hábil dorador. Efectivamente se le encomendó el dorado y la pintura del vestido de N. Sra. De Guápulo.
Trabajó después con el afamado peruano Juan Illescas, en cuya compañía ejecutó varios lienzos de valor para la Catedral y el Templo de San Francisco. Además, es conocido por haber pintado, con mucho arte y delicadeza, el retablo de la Iglesia de Mira.

MEDORO, Angélico de

Este notable pintor italiano, nacido en Nápoles, aparece en la ciudad de la Audiencia de Quito, hacia fines del siglo 16. Se avecindó en esta ciudad hasta 1660, en que se trasladó a Lima, acompañado de su mujer Luisa Pimentel.

De él, se guardan hasta la fecha los siguientes cuadro: Uno, que representa a San Antonio y que se sabe fue ejecutado en el año 1601; otro, pintado en el año 1617, que nos muestra a Cristo atado a la Columna; y, un tercero, que se conserva en el Convento de San Agustín y que representa a la Inmaculada.

BEDON, Fray Pedro

Este ilustre pintor ecuatoriano, nació hacia el año de 1556, en la ciudad de Quito, hijo de Pedro Bedón, de nacionalidad española y de Juana Días de Pineda, quiteña. A los doce años de edad vistió el hábito de los Dominicos y, pocos años después en 1576, se dirigió a Lima para continuar sus estudios religiosos. En la ciudad de los Virreyes, aprovechando los descansos que ele brindaban sus estudios, aprendió pintura al lado de Mateo Pérez de Alecio, quien había sido discípulo de Miguel Ángel. En el año de 1585 estuvo en Quito, de regreso. Diseño una famosa carátula para el libro de la Cofradía de El Rosario. Decoró los refectorios de Tunja y de Bogota. Entre sus cuadros de mayor renombre, podemos anotar, La Virgen del Rosario, que se conserva en el convento de los Dominicos de lima; y un lienzo que representa a la Dolorosa y que existe en el convento ya citado. En el convento de esta Capital pintó varios lienzos de mucho valor: asimismo, en el rellano de la escalera conventual pintó una imagen de la madre de Cristo, que fue conocida luego con el nombre de la Virgen de la Escalera. Es autor también de las escenas de la vida del Beato Dominico Enrique Susón, las que pintó al fresco. Sabemos que falleció en esta ciudad el 27 de Febrero del año de 1621.